Software a medida · Murcia

Dos Excel del mismo mes. Y nadie sabe cuál es el bueno.

El Excel ya no da más, y los programas del sector te obligan a trabajar como ellos quieren. Te monto un programa hecho para cómo trabajas tú.

El Excel aguanta hasta que deja de aguantar

Al principio funciona. Luego son cinco hojas. Luego hay dos versiones del mismo fichero y nadie sabe cuál es la buena. Y si hay varios trabajando encima, es un problema de todos los días.

Lo que de verdad pierdes no son los datos: es el control. Dejas de saber qué está pasando y funcionas con la sensación de cómo va el mes.

¿Un programa del sector? Tampoco, porque está hecho para el término medio. Acabas pagando funciones que no usas y haciendo las cosas como le venía bien al que lo programó.

Qué te llevas

Lo que necesitas, y nada más

Lo monto sobre cómo trabajas de verdad, no sobre cómo se supone que trabaja tu sector. Lo que no usas, no está.

Todo en un sitio, y desde donde estés

Clientes, agenda, pagos, historial. Lo abres desde cualquier sitio, no solo desde el ordenador de la oficina.

Números para decidir

Lo que facturas, lo que te deben y cómo va el negocio, sin sentarte a sumar. En Kamui, además, lo que está haciendo cada comercial.

Cada uno en lo suyo

Accesos por roles. En Smileroom Rent, el gestor de cada comunidad autónoma solo entra en la suya.

Crece contigo

Se le añade lo que haga falta cuando haga falta. No dependes de que a otra empresa le interese sacar esa función.

Un caso real · Kamui Inmobiliaria y Smileroom Rent

Kamui llevaba su inmobiliaria en Excel, con un equipo de siete u ocho personas: ficheros duplicados y un dueño que no podía saber qué hacía cada comercial. Smileroom gestiona más de 300 habitaciones por toda España, también en Excel, sin forma de saber quién entraba y salía de cada una. Los dos trabajan ahora sobre una plataforma propia.

Ver todos los casos

Cómo trabajamos

  1. 01

    Hablamos por teléfono

    Me cuentas cómo trabajas y lo que te jode ahora mismo. Si puedo ayudarte, te lo digo. Si no puedo, también te lo digo.

  2. 02

    Voy a tu negocio

    Veo lo que haces, hablo con tu gente y te hago preguntas a montones. Son 100 €, y si trabajas conmigo te los descuento.

  3. 03

    Te hago la propuesta y lo monto

    Todo por escrito, sin tecnicismos. El plazo te lo digo cuando sepa lo que voy a hacer, no antes. Y mientras lo monto no desaparezco: nos vemos cada semana.

¿Tu negocio va en un Excel que ya no da más?

Déjame tus datos, te llamo y me cuentas cómo trabajas. Te digo si merece la pena un programa a medida o si con automatizar un par de cosas te vale.

Estamos en Murcia y vamos a verte en persona. Y si no estás en Murcia, nos vemos por videollamada.

Habla con Jamma